sábado, 11 de diciembre de 2010

CUIJINGO

Supongo ventanas infinitas
abrazos
gritos
cuadernos incendiados

doblemente locura
desde el instante primero
de todo lo apacible
el zapato muerto
la risa en repuje
el cinturón iracundo
la ausencia de horas

mi primer amor fue
recuérdolo bien
un yerberal a la orilla de tus ojos

pero se fue
para que sus sueños no murieran
en la misma corriente de aguas
en que se afilaron mis sueños de tristeza

y se fue
sólo para que sus sueños no murieran
a empaparse en el barro del tiempo
y que con mis sueños de tristeza
para siempre así la amara

supongo ventanas infinitas
y vuelcos interminables
en que eduqué mi lengua
mis dedos y mi olfato

no es extraño entonces
Cuijingo
que se me despeñe el corazón
en la misma calle
porque siempre
siempre
alejarse es volver...
.